martes, 10 de marzo de 2009

Y Tú, ¿Cómo demuestras el amor?

Es realmente triste pensar en no tener una alta capacidad de amor y de amar. Y con ésto me refiero a demostrar y demostrar-nos el amor. El amor se puede expresar/sentir/demostrar de tantas formas....

El amor hacia nosotros mismos, querernos, cuidarnos, creer en nosotros, tener autoestima....

El amor hacia nuestra pareja, cuidarla, consentirla, mimarla...tener la bendición de contar con alguien que nos ama y que se preocupa por nosotros como nadie más sobre la tierra.

El amor hacia nuestra familia, cooperar entre nosotros, consertirnos, arruncharnos en la cama, cuidarnos cuando estamos enfermos y cuando no también, compartir una comida y gozar del calor de la familia.... esperar a los nuestros cada noche cuando llegan del trabajo y brindarles una sonrisa o una caricia...

El amor hacia los demás, hacer una llamada de saludo, unas palabras de consuelo, unas palabras de aliento, una mano de ayuda, compartir un pan, una sonrisa, incluso con personas que no conocemos...

El amor hacia los animales.... cuidar los nuestros, no atentar contra los ajenos, apreciar y valorar la inteligencia de los animales, su alegría, su gratitud y la importancia de ellos para nuestra supervivencia...

El amor hacia la naturaleza.... el sol, el mar, el calor, las flores, los árboles, el viento.....

El amor hacia nuestro trabajo... querer lo que hacemos, servir a los demás a través de algo que disfrutamos! QUE AMAMOS!

Amar la vida.... disfrutar cada mañana, cada noche, la alegria de tener una oportunidad más para VIVIR...

Hay tantas formas de amor y de amar!! Hay tantas razones y motivos para amar y amarnos, que si observamos todas las bendiciones que tenemos en nuestra vida, los pequeños inconvenientes son insignificantes y opacos al lado de todas las razones que tenemos para celebrar.... y para amar..

Pero.... ¿cómo demostramos y nos demostramos ese amor a nosotros, a los nuestros, a los que no son nuestros, a la vida, a los animales, a la naturaleza, al trabajo, etc?

Tengo que confesar que poco he retornado a la vida, a cambio de lo mucho que me ha dado... creo que todavía tengo mucho por hacer.... por mi, por los demás, por el entorno, por la naturaleza, por los mios, por los tuyos, por los nuestros, por los que vienen, por el futuro..... y yo lo llamo amor...

Y Tú, ¿Cómo demuestras el amor?


domingo, 1 de marzo de 2009

Nicol y Fruna



Hoy les voy a contar sobre mi amor por los animales y lo mucho que representan para mi y para mi familia. Desde que tengo memoria siempre tuve una mascota y en la mayor parte de mis años un perro.

Siempre proyecté mi vida con una feliz familia, uno de mis sueños era encontrar un hombre por el que muriera, que me encantara y me hiciera feliz. Tener mi hijita con salud y que fuera juciosa y feliz y tener un perro.

Gracias a Dios y a la vida hoy puedo decir que tengo una familia, con mascota y todo: y no 1 sino 2. Tengo una familia preciosa, todavía tengo la bendición de tener a mi papa vivo y con salud, un esposo adorable y especial, una hija tierna, súper inteligente y feliz y ahora: Nicol y Fruna.

La historia de Nicol

Nicol tiene una historia muy especial, algún día fuimos a una tienda de mascotas con mi novio (hoy mi esposo por fortuna) y mi hija a comprar peces, pues era la única mascota que podíamos tener según instrucción expresa de mi papá. Pero pasó lo que tarde o temprano pasaría y más aún contando con que mi novio y yo ya nos sentíamos familia; marido y mujer.... ya teníamos una hija y ahora nos faltaba una mascota...

Pues señores y señoras: no compramos el tan anhelado pez, compramos a Nicol, una labrador chocolate, de 4 patas, 2 orejas y ojos verdes. Absolutamente increíble! Absolutamente tierna, obediente, inteligente, calmada, consentida, etc..... En parte sentí que la rescatamos porque tenía sarna, estaba desnutrida y llena de parásitos.... ahora está perfectamente bien y la queremos un montón.

De eso ya hace más de 6 años, Nicol es nuestra segunda hija y es parte de nuestra historia familiar. Fué absolutamente esperada y amada desde el principio.

La historia de Fruna

Hoy nuestra historia familiar vuelve a cambiar: Llega a nuestro hogar: Fruna. y ésta historia es aún más conmovedora....saliendo de buscar almuerzo en un supermercado y siendo las 2 de la tarde.... una perrita de la calle nos movió la cola y nos siguió, me impactó mucho, porque es igual a Nicol, lo único diferente es que es de color negro y ojos negros, la llamé y me siguió, la conduje hasta mi casa y allá llegó sin mucho esfuerzo.... mi instinto maternal y animal me hizo darle un poco de comida, y entrarla a mi casa. La bañé, la sequé, le di agua....pero mi querido esposo aún no llegaba, pues era importante para mi que me diera su concepto y que estuviera de acuerdo en cuidarla.

Y sucedió lo esperado: Mi esposo llegó, la vió y se enamoró..... de Fruna y yo de él... y de Fruna
....y de Nicol y de mi hija. El instinto de mi kokoliso (mi esposo) lo condujo a llevarla a un veterinario, comprarle todo lo básico y para ese momento...ya era parte de nosotros y de nuestra familia. Nuestra tercera hija.

Es así como mi familia es la mejor del mundo y ahora con una hija más que tuvo la suerte de encontrarnos para que la cuidemos y ella a nosotros.